El otoño transforma los paisajes, cambia los colores del bosque y nos ofrece muchas oportunidades para aprender fuera del aula.
Por eso, es una época ideal para programar una salida escolar de un día y aprovechar el entorno como un espacio más de aprendizaje. Observar la naturaleza, descubrir las tradiciones, experimentar y compartir una jornada diferente con sus compañeros son experiencias que complementan lo que se trabaja en clase.




































